Cómo votar informado en las Elecciones Regionales y Municipales 2026 🗳️
Faltan pocos días para acudir nuevamente a las urnas. Antes de decidir, necesitamos revisar información y llegar a votar con criterio propio, más allá de lo que circula en redes.
Buen martes, querida comunidad 💜
Las elecciones ya están a la vuelta de la esquina y, entre propuestas, videos, publicaciones, debates y discusiones en redes sociales, puede resultar difícil distinguir qué información realmente necesitamos para tomar una decisión. Por eso, hoy quiero proponerte algo sencillo: organizar la información antes de votar.
Votar informado no significa convertirse en especialista en política, conocer cada declaración de todos los candidatos o pasar horas consumiendo noticias. Significa algo mucho más concreto: dedicar un momento a conocer qué estamos eligiendo, quiénes son las personas que buscan nuestro voto y qué proponen hacer desde el cargo al que postulan.
Y hay una diferencia importante entre recibir información y estar realmente informado. Una publicación puede aparecer muchas veces en nuestro celular, tener miles de reacciones o ser compartida por alguien de confianza y, aun así, necesitar ser comprobada. En época electoral, esa diferencia importa todavía más porque una información incompleta, falsa o sacada de contexto puede terminar influyendo en nuestra decisión.
Este artículo no pretende decirte por quién votar. Tampoco busca presentar candidatos buenos o malos. La intención es ofrecerte una guía práctica para que puedas revisar información, contrastar lo que encuentras y construir tu propia decisión con mayor claridad. Porque votar también implica asumir responsabilidad por la información que utilizamos para decidir.
¿Qué elegimos este 4 de octubre? 🧐
Este domingo no solamente tendremos que acudir a nuestro local de votación y marcar una cédula. Las Elecciones Regionales y Municipales 2026 definirán a las autoridades que estarán a cargo de distintos niveles de gobierno durante el próximo periodo. Se elegirán gobernadores, vicegobernadores y consejeros regionales, además de alcaldes y regidores provinciales y distritales.¿Y por qué necesitamos saberlo? Porque no todos los cargos tienen las mismas funciones ni las mismas responsabilidades. Una autoridad regional no enfrenta exactamente los mismos asuntos que una autoridad municipal, así como un alcalde y un regidor tampoco cumplen la misma función dentro de un gobierno local.
Esto puede parecer evidente, pero en medio de una campaña electoral es muy fácil terminar mezclando promesas, competencias y responsabilidades. Escuchamos propuestas sobre seguridad, transporte, infraestructura, salud, educación, limpieza pública, obras o espacios públicos, pero antes de evaluar una promesa también deberíamos preguntarnos: ¿esa autoridad realmente tiene competencia para hacer lo que está ofreciendo?
Informarnos sobre el cargo al que postula cada candidato nos permite mirar las propuestas desde otra perspectiva. No es lo mismo escuchar una promesa y pensar "suena bonito" que preguntarnos qué atribuciones tendría esa persona para llevarla adelante, qué recursos necesitaría y qué parte de esa propuesta corresponde realmente al gobierno que busca dirigir.
Por eso, el primer paso para votar informado no comienza con decidir quién nos gusta más. Comienza por entender qué estamos eligiendo y qué responsabilidades tendrá la autoridad que resulte elegida.
Antes de votar, conoce a quienes están pidiendo tu voto 🔎
Hoy recibimos información electoral desde muchos lugares: redes sociales, grupos de WhatsApp, videos, entrevistas, publicaciones de candidatos, medios de comunicación y conversaciones con familiares o amigos. El problema no es que exista mucha información. El problema aparece cuando todo empieza a parecernos igualmente confiable.Una publicación puede expresar una opinión. Otra puede ser propaganda electoral. Otra puede presentar información comprobable. También podemos encontrarnos con ataques personales, contenido manipulado, titulares que exageran una declaración o publicaciones que presentan como hechos afirmaciones que todavía no han sido verificadas.
Por eso, antes de compartir o utilizar una información para formar nuestra opinión, conviene hacer una pausa. ¿Quién lo publicó? ¿Cuál es la fuente? ¿Cuándo fue publicado? ¿La información aparece completa? ¿Existe otra fuente que permita contrastarla?
También podemos acudir directamente a las herramientas oficiales disponibles. El portal Voto Informado del JNE permite consultar información de las candidaturas y las hojas de vida presentadas por quienes postulan. Allí podemos encontrar, según cada candidatura, información como formación académica, experiencia laboral, trayectoria partidaria, cargos de elección popular y otros datos declarados ante el organismo electoral.
Esto es especialmente importante porque una candidatura no debería reducirse a una fotografía, un eslogan o un video de campaña. Detrás de cada nombre existe una trayectoria que podemos revisar y contrastar con lo que conocemos de ese candidato en el distrito o región.
También debemos mirar las propuestas. Una frase atractiva puede llamar nuestra atención, pero merece una segunda pregunta: ¿cómo piensa hacerlo?
Si alguien promete solucionar un problema complejo, podemos revisar qué plantea concretamente, qué acciones propone, qué recursos podrían ser necesarios y si aquello corresponde a las competencias del cargo al que postula. También podemos revisar su plan de gobierno y contrastarlo con la información que presenta durante la campaña.
No se trata de convertirnos en auditores electorales de tiempo completo. Se trata de desarrollar un método sencillo: conocer, revisar y contrastar.
Y aquí hay que hacer una precisión importante: tampoco necesitamos leer absolutamente todo sobre todos los candidatos para poder votar. La información electoral puede ser enorme y el tiempo, limitado. Lo importante es establecer prioridades. Conocer el cargo, identificar a quienes postulan, revisar sus antecedentes y propuestas, contrastar afirmaciones relevantes y desconfiar de aquello que busca provocarnos una reacción inmediata sin ofrecer una fuente clara.
Recuerda que una publicación puede tener miles de compartidos y ello no convierte automáticamente su contenido en verdadero. Que muchas personas estén indignadas tampoco demuestra que aquello que las indignó haya ocurrido exactamente como se presenta. Cuando alguna publicación nos provoque una reacción muy fuerte —rabia, miedo, indignación o incluso entusiasmo— quizá sea precisamente el momento de detenernos antes de compartirla.
Podemos preguntarnos:
- ¿Esto tiene una fuente identificable?
- ¿Estoy viendo el contexto completo?
- ¿La publicación presenta un documento, una declaración o un dato que pueda comprobar?
- ¿Estoy compartiendo información o solamente una interpretación?
Y esto también tiene relación con algo que intento aplicar constantemente en este espacio: organizar la información antes de tomar decisiones. Así como ordenar nuestras ideas puede ayudarnos a actuar con mayor claridad en otros aspectos de la vida, también puede ayudarnos cuando tenemos que tomar una decisión electoral.
No necesitamos votar desde la confusión ni desde la presión de las redes. Podemos detenernos, revisar y decidir con nuestra propia cabeza.
Hay otro aspecto que considero necesario mencionar: la manera en que los candidatos se relacionan entre sí y cómo construyen el debate público.
En estos últimos días hemos visto nuevamente cómo la discusión electoral puede desplazarse rápidamente desde las propuestas hacia los ataques personales. Un ejemplo reciente es el intercambio público entre Rafael López Aliaga y Carlos Bruce, que incluyó calificativos como "bebita" en publicaciones difundidas en redes sociales.
Y aquí quiero enfocarme en algo importante: no se trata de quién insultó primero, quién respondió peor o quién tuvo la última palabra. La pregunta que deberíamos hacernos es: ¿a qué nivel hemos llevado el debate político?
Podemos cuestionar una trayectoria, una propuesta, una decisión, una gestión o una declaración. Podemos estar radicalmente en desacuerdo. Pero una campaña electoral debería permitirnos conocer qué propone cada candidatura y qué argumentos tiene para defender sus ideas. Y no debería enfocarse en insultos relacionados con la orientación sexual ni en aspectos de la vida privada.
Personalmente, hay algo que me incomoda sobremanera: utilizar palabras relacionadas con lo femenino como una forma de ridiculizar a un hombre. Es totalmente ridículo que a estas alturas se use la frase "bebita" para representar a un hombre como débil, inferior, inseguro o incapaz de enfrentarse a determinada situación. Aquí me hago una sencilla pregunta: ¿por qué "bebita" y no "bebito"?
No considero que asociar a un hombre con lo femenino deba ser un insulto. Y a estas alturas, que dos personas maduras caigan en estos dimes y diretes para ganar votos me parece ridículo. Para mí, cuando una expresión utiliza lo femenino como símbolo de debilidad o inferioridad, reproduce una lógica machista, y esto no debería depender de quién la pronuncia.
Si una de estas personas es el candidato por quien votarás, respeto tu voto, pero eso no cambia mi opinión sobre estas acciones. Si una persona critica a otra utilizando una expresión sexista, puedo cuestionar esa expresión independientemente de mis simpatías o antipatías hacia quien la dijo. No se trata de defender a un candidato. Se trata de cuestionar el lenguaje que estamos normalizando.
Además, que un candidato sea gay, heterosexual o tenga cualquier otra característica personal no convierte automáticamente un insulto en aceptable ni cambia el problema de fondo. Una orientación sexual no debería utilizarse para justificar, explicar o minimizar una forma de ataque. Y tampoco debe usarse como pretexto para responder de la misma manera a quien insulta.
La política puede ser dura sin ser degradante. Podemos exigir explicaciones, cuestionar decisiones, señalar contradicciones y debatir propuestas sin convertir el género, la orientación sexual o cualquier característica personal en un arma para humillar al otro.
Esto también forma parte de votar informado: observar no solamente qué promete una candidatura, sino qué tipo de conversación pública está construyendo.
También importa cómo hacemos política 🗣️
Hay otro aspecto que considero necesario mencionar: la manera en que los candidatos se relacionan entre sí y cómo construyen el debate público.En estos últimos días hemos visto nuevamente cómo la discusión electoral puede desplazarse rápidamente desde las propuestas hacia los ataques personales. Un ejemplo reciente es el intercambio público entre Rafael López Aliaga y Carlos Bruce, que incluyó calificativos como "bebita" en publicaciones difundidas en redes sociales.
Y aquí quiero enfocarme en algo importante: no se trata de quién insultó primero, quién respondió peor o quién tuvo la última palabra. La pregunta que deberíamos hacernos es: ¿a qué nivel hemos llevado el debate político?
Podemos cuestionar una trayectoria, una propuesta, una decisión, una gestión o una declaración. Podemos estar radicalmente en desacuerdo. Pero una campaña electoral debería permitirnos conocer qué propone cada candidatura y qué argumentos tiene para defender sus ideas. Y no debería enfocarse en insultos relacionados con la orientación sexual ni en aspectos de la vida privada.
Personalmente, hay algo que me incomoda sobremanera: utilizar palabras relacionadas con lo femenino como una forma de ridiculizar a un hombre. Es totalmente ridículo que a estas alturas se use la frase "bebita" para representar a un hombre como débil, inferior, inseguro o incapaz de enfrentarse a determinada situación. Aquí me hago una sencilla pregunta: ¿por qué "bebita" y no "bebito"?
No considero que asociar a un hombre con lo femenino deba ser un insulto. Y a estas alturas, que dos personas maduras caigan en estos dimes y diretes para ganar votos me parece ridículo. Para mí, cuando una expresión utiliza lo femenino como símbolo de debilidad o inferioridad, reproduce una lógica machista, y esto no debería depender de quién la pronuncia.
Si una de estas personas es el candidato por quien votarás, respeto tu voto, pero eso no cambia mi opinión sobre estas acciones. Si una persona critica a otra utilizando una expresión sexista, puedo cuestionar esa expresión independientemente de mis simpatías o antipatías hacia quien la dijo. No se trata de defender a un candidato. Se trata de cuestionar el lenguaje que estamos normalizando.
Además, que un candidato sea gay, heterosexual o tenga cualquier otra característica personal no convierte automáticamente un insulto en aceptable ni cambia el problema de fondo. Una orientación sexual no debería utilizarse para justificar, explicar o minimizar una forma de ataque. Y tampoco debe usarse como pretexto para responder de la misma manera a quien insulta.
La política puede ser dura sin ser degradante. Podemos exigir explicaciones, cuestionar decisiones, señalar contradicciones y debatir propuestas sin convertir el género, la orientación sexual o cualquier característica personal en un arma para humillar al otro.
Esto también forma parte de votar informado: observar no solamente qué promete una candidatura, sino qué tipo de conversación pública está construyendo.
Votar informado también es una responsabilidad ciudadana 🤍
Llegar a las urnas con información no significa llegar con todas las respuestas. Significa haber hecho el esfuerzo de buscarlas.Podemos revisar quiénes son los candidatos, conocer el cargo al que postulan, leer sus propuestas, consultar información oficial y contrastar aquello que circula en redes. Asimismo, podemos reconocer cuándo una publicación busca informarnos y cuándo intenta provocar una reacción. También podemos recordar que nadie debería decidir por nosotros.
Ni una publicación viral, ni un video editado, ni un influencer, ni un familiar, ni un grupo de WhatsApp, ni un ataque entre candidatos debería reemplazar nuestro propio criterio.
Votar es una decisión personal, pero también tiene una dimensión colectiva. Las autoridades que elegimos tomarán decisiones que pueden afectar nuestra ciudad, nuestro distrito, nuestra región y la vida cotidiana de muchas personas.
Por eso, antes de marcar una opción, es importante hacer una última pausa y preguntarnos: ¿conozco realmente lo que estoy eligiendo?, ¿he revisado la información necesaria?, ¿estoy decidiendo por una propuesta o solamente reaccionando ante una campaña?
Votar es una decisión personal, pero también tiene una dimensión colectiva. Las autoridades que elegimos tomarán decisiones que pueden afectar nuestra ciudad, nuestro distrito, nuestra región y la vida cotidiana de muchas personas.
Por eso, antes de marcar una opción, es importante hacer una última pausa y preguntarnos: ¿conozco realmente lo que estoy eligiendo?, ¿he revisado la información necesaria?, ¿estoy decidiendo por una propuesta o solamente reaccionando ante una campaña?
Informarse no garantiza que todos pensemos igual y tampoco tiene que hacerlo. La democracia justamente necesita ciudadanos capaces de tener posiciones diferentes.
Lo importante es que esas decisiones sean nuestras, construidas con información y criterio, no únicamente con ruido.
Y antes de terminar este artículo, te dejo una pregunta importante: ¿ya revisaste si eres miembro de mesa y dónde te toca votar? En estas elecciones debes consultar nuevamente esta información, porque la asignación de miembros de mesa y de locales de votación corresponde a este proceso electoral. Si aún no lo has revisado, te invito a hacerlo en el portal de la ONPE.
En estas elecciones, cada persona tendrá que tomar su propia decisión. Mi invitación es sencilla: antes de votar, revisa, contrasta y piensa. Votar informado no significa tener todas las respuestas ni pensar igual que los demás.
Y antes de terminar este artículo, te dejo una pregunta importante: ¿ya revisaste si eres miembro de mesa y dónde te toca votar? En estas elecciones debes consultar nuevamente esta información, porque la asignación de miembros de mesa y de locales de votación corresponde a este proceso electoral. Si aún no lo has revisado, te invito a hacerlo en el portal de la ONPE.
Construyendo comunidad 🦋
En estas elecciones, cada persona tendrá que tomar su propia decisión. Mi invitación es sencilla: antes de votar, revisa, contrasta y piensa. Votar informado no significa tener todas las respuestas ni pensar igual que los demás.
👉🏽 Y quiero leerte: ¿qué aspecto consideras más importante revisar antes de votar en estas Elecciones Regionales y Municipales 2026?
Te espero en los comentarios y, si este artículo te resultó útil, te invito a seguir recorriendo el blog, donde continúo compartiendo reflexiones, herramientas e ideas para organizar nuestras decisiones, nuestra vida cotidiana y nuestra trayectoria. También puedes encontrar mis otros proyectos y redes sociales a través de mi Linktree.
Nos encontramos la siguiente semana en un nuevo artículo 💜
Rosario S. 🦋


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