Entre el dolor y la esperanza: reconstruyendo desde la calma 馃
¡Buen d铆a, comunidad! 馃寵 En las 煤ltimas noches y madrugadas, hemos vivido momentos intensos desde el miedo, la incertidumbre y al ver c贸mo personas de dudosa reputaci贸n tienen las riendas del pa铆s en las manos. Nos merecemos calma, claro que s铆, y espero que de todo esto podamos sacar aprendizajes que nos sirvan en nuestro futuro personal, profesional y como pa铆s. Estos d铆as han sido de esos que duelen en cada rinc贸n del pa铆s. El atentado contra Agua Marina, el hartazgo de la violencia cotidiana, las tensiones pol铆ticas y la vacancia presidencial recientemente aprobada contra Dina Boluarte por “incapacidad moral permanente”, todo ello resuena con una pregunta que muchas y muchos de nosotros nos hacemos: ¿C贸mo seguir con fuerza cuando el pa铆s parece desmoronarse?
Jos茅 Jer铆, presidente del Congreso, jurament贸 como presidente interino tras la vacancia, ya que el Congreso rechaz贸 la moci贸n de censura contra la Mesa Directiva integrada por 茅l, presentada por congresistas de Bancada Socialista.
Su nombramiento como presidente genera preocupaci贸n e indignaci贸n por sus antecedentes: procesos por desobediencia a la autoridad, denuncias de conducta inapropiada y presuntos actos de corrupci贸n, seg煤n informaci贸n de Infobae. Delitos nada simples para una persona de casi 39 a帽os que, aunque hoy figuren como archivados, no garantizan su inocencia. Ya sabemos c贸mo se ha venido manejando la justicia en nuestro pa铆s: es muy lamentable, pero real.
No se trata de perseguir culpables en estos momentos (porque lo que m谩s se necesita es acabar con las extorsiones y tantas otras problem谩ticas que afectan al pa铆s), sino de reconocer lo que pesa en la memoria colectiva y ser conscientes de qui茅n nos gobernar谩, para estar atentos y no volver a voltear la mirada como se hizo durante todo este tiempo con Dina.
Pero como no estoy aqu铆 para juzgar personajes ni tomar partido pol铆tico, vamos a reflexionar juntos: ¿C贸mo reaccionamos como ciudadanos en medio de tanto ruido y dolor? Porque no podemos, ni debemos, normalizar la violencia ni la injusticia, pero tampoco dejar que el miedo nos paralice o nos convierta en espectadores pasivos.
馃 Resiliencia ciudadana en lo cotidiano:
- Compartir informaci贸n verificada, sin caer en rumores o discursos polarizadores.
- Apoyar colectivamente: si alguien est谩 afectado, de la manera en la que est茅, si est谩 en nuestras manos ayudar, hag谩moslo y sino apoyemos con palabras de aliento, siendo emp谩ticos.
- Crear espacios de di谩logo: con amigos, vecinos, comunidad, donde no juzguemos, sino escuchemos.
- Cuidar nuestra salud mental: permitirnos tener espacios para sentir, respirar, conversar, escribir.
- Actuar con los valores que queremos ver: empat铆a, dignidad, coherencia. Nosotros podemos construir tambi茅n una mejor sociedad y entorno.
En un pa铆s donde los s铆mbolos se desgastan, nuestra actitud puede ser un s铆mbolo poderoso. Mostrar calma firme, exigir responsabilidades, pero tambi茅n no perder la capacidad de cuidar lo humano.
Conf铆o en que esta crisis no ser谩 el final de nuestra memoria colectiva. Que m谩s bien sea el punto donde reavivamos esperanza y compromiso.
Y no porque sea f谩cil, sino porque no nos queda otra opci贸n digna.
Te leo, como siempre, aqu铆 en los comentarios, con respeto, con cuidado, con fe, para seguir construyendo juntos un nuevo camino. 馃挏✨
Tan cierto lo que dices, Rosario. Pero se logr贸 dar un primer paso, quiz谩 con algunos tropiezos (que Jer铆 quede como presidente interino) sin embargo, a pesar de ello, se “avanz贸” sigamos adelante porque no queda de otra. Y que en las pr贸ximas elecciones, elijamos bien.
ResponderEliminarTotalmente de acuerdo, Carlos. No es un proceso f谩cil ni r谩pido, pero cada paso, incluso con tropiezos, puede abrir camino a una transformaci贸n m谩s consciente. Que este tiempo sirva para aprender, recordar y elegir con m谩s lucidez y empat铆a.
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