Aprender a vivir con el duelo que no tuvo pausa 🦋
Hay duelos que llegan sin avisar. De pronto, alguien muy querido parte y la vida nos pide seguir cuando aún no entendemos la ausencia. Este artículo es una pausa consciente para mirar ese dolor que nos transforma, incluso sin tiempo para despedirnos.
Buen día, querida comunidad inspirada 💜. Hoy inicio la semana hablando de un tema que no se supera del todo, pero sí se aprende a habitar: el duelo por alguien que fue casa, sostén, confidente y amor profundo.
Perder a una persona tan querida no solo duele; nos cambia para siempre. Después de esa ausencia, ya no volvemos a ser quienes éramos antes. Algo se quiebra, algo se reorganiza, algo nuevo —aunque frágil— empieza a tomar forma.
Perder a una persona tan querida no solo duele; nos cambia para siempre. Después de esa ausencia, ya no volvemos a ser quienes éramos antes. Algo se quiebra, algo se reorganiza, algo nuevo —aunque frágil— empieza a tomar forma.
En mi caso, la partida de mi tía fue uno de esos dolores que llegaron sin pausa. No hubo tiempo para asimilar, para detenerme, para entender. Y con los años, comprendí que ese duelo no solo me rompió: me transformó.
Hoy, más que intentar “superarlo”, elijo rescatar sus enseñanzas, su manera de amar y de cuidar, como una forma de honrar su memoria y seguir caminando. Recordarla así, con amor y gratitud, también me llevó a aprender sobre la tiroides y lo que puede suceder cuando no se trata, ya que ella tenía hipertiroidismo. Gracias a ella conocí este órgano que no siempre recibe la atención que merece.
Este artículo no busca dar respuestas cerradas. Busca acompañar, nombrar, ordenar emociones, porque a veces escribir también es una forma de respirar, una especie de terapia que ayuda a comprender los sentimientos y abrazarlos como parte del duelo.
Hoy, más que intentar “superarlo”, elijo rescatar sus enseñanzas, su manera de amar y de cuidar, como una forma de honrar su memoria y seguir caminando. Recordarla así, con amor y gratitud, también me llevó a aprender sobre la tiroides y lo que puede suceder cuando no se trata, ya que ella tenía hipertiroidismo. Gracias a ella conocí este órgano que no siempre recibe la atención que merece.
Este artículo no busca dar respuestas cerradas. Busca acompañar, nombrar, ordenar emociones, porque a veces escribir también es una forma de respirar, una especie de terapia que ayuda a comprender los sentimientos y abrazarlos como parte del duelo.
Cuando el duelo no da tregua 💔
Hay duelos que golpean fuerte, sin avisar, sin dejarnos negociar el tiempo, sin preguntar si estamos listos para ver partir a una persona tan importante para nosotros... simplemente irrumpen.
La pérdida de mi tía fue rápida. Pasó Navidad y, al mes siguiente, ella ya se estaba yendo de este mundo. Este hecho nos dejó sorprendidos, pero no pudimos permitirnos detenernos; no tuvimos pausa.
En enero de 2019, ella se puso mal por un cáncer que había avanzado cuando supuestamente estaba encapsulado. Tuvimos que correr entre médicos, informes, medicamentos y escuchar la frase: "se encuentra en última etapa". En mi caso, tuve la responsabilidad de dar la noticia a mi primo, hijo de mi tía, y juntos organizamos una despedida para acompañarla y darle lo mejor posible en esos últimos días.
Hay duelos que golpean fuerte, sin avisar, sin dejarnos negociar el tiempo, sin preguntar si estamos listos para ver partir a una persona tan importante para nosotros... simplemente irrumpen.
La pérdida de mi tía fue rápida. Pasó Navidad y, al mes siguiente, ella ya se estaba yendo de este mundo. Este hecho nos dejó sorprendidos, pero no pudimos permitirnos detenernos; no tuvimos pausa.
En enero de 2019, ella se puso mal por un cáncer que había avanzado cuando supuestamente estaba encapsulado. Tuvimos que correr entre médicos, informes, medicamentos y escuchar la frase: "se encuentra en última etapa". En mi caso, tuve la responsabilidad de dar la noticia a mi primo, hijo de mi tía, y juntos organizamos una despedida para acompañarla y darle lo mejor posible en esos últimos días.
Pero no fueron meses, fueron días. Un sábado, en la madrugada, mi tía nos dejó sin avisar. Estábamos durmiendo en casa cuando mi primo nos despertó diciendo que su mamá estaba sin vida. De estar asimilando un diagnóstico terminal, pasamos abruptamente a correr entre trámites funerarios y coordinaciones para su sepelio.
Cuando una pérdida ocurre sin pausa, el cuerpo y la mente entran en modo supervivencia. No siempre hay espacio para llorar, detenerse o procesar. A veces, la vida exige seguir funcionando mientras por dentro todo se desarma.
En estos casos, el duelo no se vive en etapas ordenadas. Se vive en fragmentos: un día parece que puedes respirar, otro día todo pesa de nuevo. Aprender a convivir con esto ha sido uno de los aprendizajes más duros que me ha tocado vivir, y hoy por fin puedo hablarlo desde un lugar distinto: la escritura.
Y eso también es duelo.
👉🏽 Enlace complemento: ¿Qué es el duelo? – Mayo Clinic
El cuerpo también guarda lo que no se pudo llorar 😢
El duelo no es solo emocional, también es físico. Se aloja en el cuerpo, en el cansancio persistente, en la tensión, en los silencios que se acumulan.
Cuando una pérdida ocurre sin pausa, el cuerpo y la mente entran en modo supervivencia. No siempre hay espacio para llorar, detenerse o procesar. A veces, la vida exige seguir funcionando mientras por dentro todo se desarma.
En estos casos, el duelo no se vive en etapas ordenadas. Se vive en fragmentos: un día parece que puedes respirar, otro día todo pesa de nuevo. Aprender a convivir con esto ha sido uno de los aprendizajes más duros que me ha tocado vivir, y hoy por fin puedo hablarlo desde un lugar distinto: la escritura.
Y eso también es duelo.
👉🏽 Enlace complemento: ¿Qué es el duelo? – Mayo Clinic
El cuerpo también guarda lo que no se pudo llorar 😢
El duelo no es solo emocional, también es físico. Se aloja en el cuerpo, en el cansancio persistente, en la tensión, en los silencios que se acumulan.
Cuando no hubo tiempo para detenerse —cuando tocó trabajar, responder, cumplir— el cuerpo suele cargar con lo que la mente no pudo procesar.
No se trata de decir que una enfermedad tenga una causa emocional directa, sino de reconocer algo más honesto: el cuerpo recuerda lo que la vida nos obligó a atravesar sin pausa.
En mi caso, cuando mi tía se fue, me tocó continuar. Ella se fue dos días antes de mi cumpleaños y, por temas laborales, no pude faltar al trabajo ese día, obligándome a sonreír y agradecer los saludos, cuando lo único que quería era estar con mi familia viendo fotos de mi tía o hablando de ella.
Me dolía ir a trabajar los días posteriores y quizás —solo quizás— eso pudo haber sido uno de los factores que despertaron el hipotiroidismo años después, dejándome el siguiente aprendizaje:
En mi caso, cuando mi tía se fue, me tocó continuar. Ella se fue dos días antes de mi cumpleaños y, por temas laborales, no pude faltar al trabajo ese día, obligándome a sonreír y agradecer los saludos, cuando lo único que quería era estar con mi familia viendo fotos de mi tía o hablando de ella.
Me dolía ir a trabajar los días posteriores y quizás —solo quizás— eso pudo haber sido uno de los factores que despertaron el hipotiroidismo años después, dejándome el siguiente aprendizaje:
Escuchar el cuerpo, bajar el ritmo, permitirnos sentir sin juicio, es parte del proceso de aprender a vivir un duelo.
👉🏽 Enlace complemento: Duelo – Psychology Today
Honrar sin idealizar: lo que nos dejaron quienes se fueron 🕊️
👉🏽 Enlace complemento: Duelo – Psychology Today
Honrar sin idealizar: lo que nos dejaron quienes se fueron 🕊️
Las personas que amamos no se van del todo cuando seguimos encarnando sus enseñanzas: en la forma en que cuidamos, en cómo acompañamos, en cómo elegimos amar.
Mi tía no solo dejó enseñanzas en su hijo o en mí; dejó aprendizajes y recuerdos en cada miembro de nuestra familia y amistades. Al día de hoy, no encuentro persona que no sonría al recordarla y al hablar del impacto que tuvo en su vida.
Mi tía no solo dejó enseñanzas en su hijo o en mí; dejó aprendizajes y recuerdos en cada miembro de nuestra familia y amistades. Al día de hoy, no encuentro persona que no sonría al recordarla y al hablar del impacto que tuvo en su vida.
En mi caso, recordar a mi tía no es solo evocar su ausencia, sino preguntarme:
- ¿Qué me enseñó sin darse cuenta?
- ¿Qué parte de ella vive hoy en mí?
Conversar con mi tía era un lugar mágico para mí. Aún recuerdo su risa contagiosa y las palmadas que daba cuando algo nos hacía reír.
En mi infancia, ella me enseñó a caminar en el parque cerca de mi casa. En mi niñez, me enseñó a bailar y a manejar bicicleta. En mi adolescencia y juventud, me enseñó a sonreírle a la vida, a defenderme de las injusticias, sin dejar de vivir la vida que deseo.
Ella dejó recuerdos que me ayudaron a ser quien soy hoy: a defender mis ideas y decisiones, a entender que llorar no es debilidad, y que quedarse en un lugar que no queremos sí lo es. Aprendí a mirar las cosas desde otra perspectiva que me permita seguir avanzando.
El duelo empieza a transformarse cuando dejamos de luchar contra la ausencia y empezamos a darle un lugar interno.
👉🏽 Enlace de artículo anterior: Hay decisiones que no se eligen, pero se asumen 🙂↕️
Aprender a vivir no es olvidar ❤️🩹
En mi infancia, ella me enseñó a caminar en el parque cerca de mi casa. En mi niñez, me enseñó a bailar y a manejar bicicleta. En mi adolescencia y juventud, me enseñó a sonreírle a la vida, a defenderme de las injusticias, sin dejar de vivir la vida que deseo.
Ella dejó recuerdos que me ayudaron a ser quien soy hoy: a defender mis ideas y decisiones, a entender que llorar no es debilidad, y que quedarse en un lugar que no queremos sí lo es. Aprendí a mirar las cosas desde otra perspectiva que me permita seguir avanzando.
El duelo empieza a transformarse cuando dejamos de luchar contra la ausencia y empezamos a darle un lugar interno.
👉🏽 Enlace de artículo anterior: Hay decisiones que no se eligen, pero se asumen 🙂↕️
Aprender a vivir no es olvidar ❤️🩹
Una de las frases más duras que se escuchan en el duelo es: “Ya deberías estar mejor”. Y es, probablemente, la que menos quisiéramos escuchar.
A veces, las personas no entienden que el duelo no tiene calendario, que no responde a expectativas externas ni se mide en meses ni en años.
Aprender a vivir con un duelo que no tuvo pausa no significa olvidar. Significa aprender a sostener la ausencia sin que nos destruya.
A veces duele menos, a veces vuelve con fuerza. Ambas cosas son normales. Lo importante no es “cerrar” el duelo, sino permitir que evolucione contigo.
Yo agradezco a quienes estuvieron conmigo en todos estos años, a quienes me escucharon hablar de ella y aún así se quedaron, entendiendo que este duelo va avanzando conmigo hacia una nueva versión de mí.
👉🏽 Enlace complemento: Las 5 fases (o etapas) del duelo: la teoría de Kübler-Ross
Construyendo sentido desde el amor 💝
Yo agradezco a quienes estuvieron conmigo en todos estos años, a quienes me escucharon hablar de ella y aún así se quedaron, entendiendo que este duelo va avanzando conmigo hacia una nueva versión de mí.
👉🏽 Enlace complemento: Las 5 fases (o etapas) del duelo: la teoría de Kübler-Ross
Construyendo sentido desde el amor 💝
El duelo también puede ser un espacio de reorganización interna. No porque la pérdida sea “necesaria”, sino porque la vida sigue pidiendo sentido.
Escribir, hablar, recordar, llorar, agradecer. Todo eso forma parte de un proceso que no es lineal ni perfecto, pero sí profundamente humano.
Sanar un duelo no significa olvidar a quienes amamos, sino aprender a cuidarnos con más conciencia y compasión, teniéndote paciencia, lo cual implica no juzgarte por no cumplir con expectativas ajenas.
La pérdida de mi tía no ha sido un proceso fácil, pero me dejó aprendizajes que agradezco profundamente, porque me enseñó a ponerme como prioridad y a cuidar mi salud.
Hoy comprendo que las emociones no dichas o no vividas como se necesitan terminan expresándose en el cuerpo.
Hoy comprendo que su amor nos preparó para seguir viviendo en un mundo donde ella ya no está físicamente, porque a cada uno nos dejó algo que hoy aplicamos en nuestras vidas.
Gracias a ella hoy escribo. Ella es la fuerza que aún me impulsa a crear algo nuevo. Gracias a ella aprendí a cuidar a mi tiroides y a salir de lugares que podían seguir afectándola.
Construyendo comunidad 🦋
Si hoy estás atravesando un duelo que no tuvo pausa, este espacio también es para ti. Puedes quedarte, leer otros artículos del blog y compartir —si lo deseas— aquello que aún estás aprendiendo a sostener, aquí o en mis redes sociales.
Te leo con respeto y cariño 💜.
Hasta la próxima,
Rosario S. 🦋
Sanar un duelo no significa olvidar a quienes amamos, sino aprender a cuidarnos con más conciencia y compasión, teniéndote paciencia, lo cual implica no juzgarte por no cumplir con expectativas ajenas.
La pérdida de mi tía no ha sido un proceso fácil, pero me dejó aprendizajes que agradezco profundamente, porque me enseñó a ponerme como prioridad y a cuidar mi salud.
Hoy comprendo que las emociones no dichas o no vividas como se necesitan terminan expresándose en el cuerpo.
Hoy comprendo que su amor nos preparó para seguir viviendo en un mundo donde ella ya no está físicamente, porque a cada uno nos dejó algo que hoy aplicamos en nuestras vidas.
Gracias a ella hoy escribo. Ella es la fuerza que aún me impulsa a crear algo nuevo. Gracias a ella aprendí a cuidar a mi tiroides y a salir de lugares que podían seguir afectándola.
Construyendo comunidad 🦋
Si hoy estás atravesando un duelo que no tuvo pausa, este espacio también es para ti. Puedes quedarte, leer otros artículos del blog y compartir —si lo deseas— aquello que aún estás aprendiendo a sostener, aquí o en mis redes sociales.
Te leo con respeto y cariño 💜.
Hasta la próxima,







Hola Rosario, linda lectura sobre el duele. Dios y la vida te sonría por siempre pero que te abrace cada vez que sientes esa ausencia de tu linda tía. El duelo nos seguirá por muchos años, perdí a mi madre hace año y medio, aún siento su ausencia, a veces con alegría pero muchas otras con nostalgia y pena de no tenerla físicamente, más por el proceso que conllevó a su partida, el proceso de su enfermedad, las angustias, etc. te abrazo fuerte, Rosario y sé que tu tía y mi mamá no ven y acompañan día a día. Que sus almas y recuerdos nos mantengan con fe, esperanza y alegría. 🙌🏼
ResponderEliminarGracias Carlos y sí, la mejor forma de honrar el recuerdo de las personas que ya no están es manteniendo la fe, esperanza y alegría... desde el amor, ellas siguen presentes en nuestras vidas. Gracias por tus palabras y confianza 💜✨
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