Vivir con Hipotiroidismo y Hashimoto: lo que nadie me dijo 🦋
Vivir con Hipotiroidismo y Hashimoto no es una historia de fuerza eterna ni de soluciones rápidas: es aprender a escuchar al cuerpo, respetar sus ritmos y comprender que el bienestar no es inmediato. Se sostiene.
¡Feliz inicio de año, querida comunidad! 💜 Hoy comienza un nuevo capítulo llamado 2026, y sé que muchos lo abordamos con ganas de reinicio, metas y esperanza. Pero también entiendo que para otras tantas personas este día llega con el cuerpo pesado, con la emoción a medias o con una mezcla de expectación y cansancio profundo.
Iniciar un año no siempre significa estar lleno de energía ni tener la mente clara. A veces, iniciar un año significa seguir caminando con lo que ya traías, con lo que aprendiste, con lo que duele y con lo que te hace más fuerte sin que te des cuenta ❤️🩹.
Hoy quiero contarte algo muy personal, que quizás ya lo mencioné antes pero hoy profundizaré un poco más: mi experiencia con el Hipotiroidismo y, más específicamente, con Hashimoto. No desde un manual médico, ni desde fórmulas mágicas, ni desde expectativas de transformación instantánea. Desde la vida real. Desde el cuerpo que siente, que se cansa, que responde de maneras que no siempre entendemos, y que a veces nos obliga a escuchar de verdad.
Cuando el cuerpo empieza a hablar y aún no lo conoces 🗣️
Al iniciar el tratamiento por Hipotiroidismo, muchos piensan, y me incluyo, que tomar una pastilla diaria es la solución y que pronto todo volverá a “lo normal”. Yo incluso pensé que la levotiroxina sería una solución temporal, hasta que el médico me dijo que es una pastilla que se toma de por vida, fue un verdadero choque de realidad. Pero la realidad es distinta. No hay un botón que se prende y apaga.
Antes de tener un diagnóstico claro, había días en los que me costaba levantarme aun después de haber dormido varias horas. Había mañanas en las que me decía, “mañana va a ser mejor” y, sin embargo, mi cuerpo pedía pausa porque estaba agotado. Ahí aprendí algo esencial: descansar no es rendirse, es escucharse.
Cambié de médico porque no me sentí acompañada o contenida con el primero, me sentí como que hacer preguntas era algo tonto y esa sensación hizo que fuera donde un médico que un amigo me recomendó.
En ese lugar, aparte de sentir que mis preguntas tenían respuestas sin burlas, descubrí que mi Hipotiroidismo se había originado por un Hashimoto no tratado.
¡Feliz inicio de año, querida comunidad! 💜 Hoy comienza un nuevo capítulo llamado 2026, y sé que muchos lo abordamos con ganas de reinicio, metas y esperanza. Pero también entiendo que para otras tantas personas este día llega con el cuerpo pesado, con la emoción a medias o con una mezcla de expectación y cansancio profundo.
Iniciar un año no siempre significa estar lleno de energía ni tener la mente clara. A veces, iniciar un año significa seguir caminando con lo que ya traías, con lo que aprendiste, con lo que duele y con lo que te hace más fuerte sin que te des cuenta ❤️🩹.
Hoy quiero contarte algo muy personal, que quizás ya lo mencioné antes pero hoy profundizaré un poco más: mi experiencia con el Hipotiroidismo y, más específicamente, con Hashimoto. No desde un manual médico, ni desde fórmulas mágicas, ni desde expectativas de transformación instantánea. Desde la vida real. Desde el cuerpo que siente, que se cansa, que responde de maneras que no siempre entendemos, y que a veces nos obliga a escuchar de verdad.
Cuando el cuerpo empieza a hablar y aún no lo conoces 🗣️
Al iniciar el tratamiento por Hipotiroidismo, muchos piensan, y me incluyo, que tomar una pastilla diaria es la solución y que pronto todo volverá a “lo normal”. Yo incluso pensé que la levotiroxina sería una solución temporal, hasta que el médico me dijo que es una pastilla que se toma de por vida, fue un verdadero choque de realidad. Pero la realidad es distinta. No hay un botón que se prende y apaga.
Antes de tener un diagnóstico claro, había días en los que me costaba levantarme aun después de haber dormido varias horas. Había mañanas en las que me decía, “mañana va a ser mejor” y, sin embargo, mi cuerpo pedía pausa porque estaba agotado. Ahí aprendí algo esencial: descansar no es rendirse, es escucharse.
Cambié de médico porque no me sentí acompañada o contenida con el primero, me sentí como que hacer preguntas era algo tonto y esa sensación hizo que fuera donde un médico que un amigo me recomendó.
En ese lugar, aparte de sentir que mis preguntas tenían respuestas sin burlas, descubrí que mi Hipotiroidismo se había originado por un Hashimoto no tratado.
Ese cansancio profundo no es sueño acumulado ni falta de actitud. Es un lenguaje corporal que dice: aquí hay algo que necesita atención.
Y cuando finalmente entendí eso, empecé a darme permiso para descansar sin culpa. Porque a veces un descanso extra puede ser el aliado más poderoso que tenemos.
El largo camino hacia un diagnóstico claro 🦋
El largo camino hacia un diagnóstico claro 🦋
Mi historia con el Hipotiroidismo y luego con Hashimoto no fue sencilla ni inmediata. Todo empezó entre 2022 y 2023 cuando empecé a notar cambios en mi cuerpo que no podía explicar: aumento de peso sin razón clara, fatiga intensa, sensibilidad al frío, piel seca, caída de cabello, estreñimiento. A esto se sumó un dolor de cabeza intenso que terminó siendo el detonante, mi cuerpo empezó a hablar en voz más alta.
Recuerdo que en Semana Santa de 2023 tuve una crisis fuerte de migraña que duró semanas. Fue un dolor distinto, profundo, tan intenso que terminé en emergencias recibiendo medicación intravenosa. En medio de esa confusión y miedo, alguien me preguntó: “¿Has ido al endocrinólogo?” — y ahí cambió todo. Fue la esposa de mi papá quien me hizo esta pregunta y me recordó que mi papá tiene hipotiroidismo y que quizás yo lo había heredado.
Fue la primera vez que escuché sobre una conexión entre esos síntomas y la tiroides. Y aunque todavía no tenía claro qué ocurría, fue el primer paso de un proceso largo, lleno de pruebas de sangre, consultas y preguntas sin respuestas inmediatas.
Con el endocrinólogo entendí que mis síntomas tenían una lógica: mi cuerpo estaba respondiendo a un desequilibrio hormonal que no se puede ignorar. Y así fue como, tras exámenes, se confirmó lo que tenía: hipotiroidismo. Pero ese no fue el final de la historia.
Más allá de una pastilla: cuando descubres Hashimoto 💊
Más allá de una pastilla: cuando descubres Hashimoto 💊
Después de confirmar el Hipotiroidismo, y como les comenté más arriba, decidí cambiar de médico, en busca de una atención más especializada. Sentía que mi cuerpo tenía algo más, algo que no se resolvía solo con una pastilla, pues el cansancio seguía presente, a pesar de que ya estaba recuperando mi peso y la migraña había desaparecido.
Y gracias al contacto de un conocido, llegué a una clínica especializada en enfermedades de la tiroides y diabetes, donde me explicaron que no se trata solo de exámenes de sangre y una pastilla diaria, sino de entender cómo la tiroides interactúa con todo mi organismo —incluyendo mi sistema inmunológico.
Fue ahí donde recibí otra palabra con peso: Hashimoto. Muchos creen que es un tipo de hipotiroidismo, pero no es así. El Hashimoto es una condición autoinmune donde el propio cuerpo ataca a la tiroides, y eso cambia la forma de abordarlo. Esta condición no tratada puede desencadenar el hipotiroidismo.
En este lugar aprendí que no solo iba a tratar esto con una pastilla, sino también con un cambio en mi alimentación, estilo de vida y haciendo ejercicios acordes a esta condición, sin exigirme demasiado ni creer que soy floja por no poder con todos los ejercicios del gimnasio.
En este lugar aprendí que no solo iba a tratar esto con una pastilla, sino también con un cambio en mi alimentación, estilo de vida y haciendo ejercicios acordes a esta condición, sin exigirme demasiado ni creer que soy floja por no poder con todos los ejercicios del gimnasio.
Entender eso fue un antes y un después para mí. No solo comencé a prestar atención a la medicación, sino también a la alimentación, al descanso, al estrés y a la calidad de vida en general.
Este proceso me llevó a revisar mucho sobre autocuidado y escucha corporal. Si te interesa profundizar más en esto desde una mirada de autocuidado más amplia, puedes leer también mi post sobre Escuchar el cuerpo para evitar el agotamiento 🌷.
Cambiar no es rendirse: es reinvertir en ti 🎁
Este proceso me llevó a revisar mucho sobre autocuidado y escucha corporal. Si te interesa profundizar más en esto desde una mirada de autocuidado más amplia, puedes leer también mi post sobre Escuchar el cuerpo para evitar el agotamiento 🌷.
Cambiar no es rendirse: es reinvertir en ti 🎁
Vivimos en una cultura que premia la productividad por encima del bienestar. Nos enseñan a empujar, a acelerar, a ignorar las señales de fatiga como si fueran obstáculos a superar en lugar de mensajes a descifrar.
Pero cuidarse no es egoísmo. No es debilidad. Al contrario: es la forma más honesta de sostener tu vida.
Yo decidí priorizar mi ser. Quizás el hipotiroidismo llegó para enseñarme a priorizar mi cuerpo y mi bienestar. Fue la excusa perfecta para realizar cambios que deseaba desde hace varios años.
Eso implicó decisiones que nunca pensé que haría y que en el fondo deseaba:
Hábitos que comenzaron a transformar mi vida 🧘🏻♀️
- Renuncié a un trabajo que me desgastaba.
- Viajé más para encontrar calma.
- Reorganicé mi estilo de vida con intención.
- Aprendí a decir no sin sentir culpa.
- Me alejé de lugares donde los chismes o dramas ajenos podían afectar mi energía.
- Me detuve cuando el cuerpo lo pidió (sí, incluso con lágrimas).
No me arrepiento de ninguna de esas decisiones, por el contrario me siento orgullosa de lo que hice. Y no voy a negarlo, aún hay estrés, aún hay días difíciles, pero también hay fuerza en la vulnerabilidad y ahora tengo días más tranquilos que antes.
Haciendo un balance de ello, me doy cuenta que antes no hubiese tenido un espacio tranquilo en el que poder escribir este blog, ahora lo tengo y creo que es uno de los regalos que rescato de mi 2025.
Recordemos que llorar no es rendirse. Llorar es liberar. Y liberar ayuda a soltar lo que ya no necesitas cargar; y la escritura acompaña en esos momentos de llanto y también en los momentos alegres.
Haciendo un balance de ello, me doy cuenta que antes no hubiese tenido un espacio tranquilo en el que poder escribir este blog, ahora lo tengo y creo que es uno de los regalos que rescato de mi 2025.
Recordemos que llorar no es rendirse. Llorar es liberar. Y liberar ayuda a soltar lo que ya no necesitas cargar; y la escritura acompaña en esos momentos de llanto y también en los momentos alegres.
Hábitos que comenzaron a transformar mi vida 🧘🏻♀️
No voy a decir que no hay días malos. Sí los hay, y muchos. Pero con Hashimoto aprendí unas cosas que han marcado diferencia para mí —y que quizás también puedan ayudarte:
- Escuchar al cuerpo, no ignorarlo 🧠: descansar cuando lo pide, sin culpa.
- Alimentación con intención 🍽️: especialmente cuando hay un componente autoinmune, ciertos alimentos pueden ayudar o entorpecer la respuesta del organismo.
- Priorizar el bienestar mental 🧘🏻♀️: estrés crónico no solo pesa en la mente, pesa en el cuerpo —y en hormonas.
- Llevar un registro de síntomas 📓: anotar cómo te sientes día a día ayuda a comprender patrones y facilita una mejor comunicación con los profesionales de la salud.
- Atención médica integral 🧑⚕️: no es solo endocrinólogo, también es nutricionista, especialistas en hormonas, profesionales que escuchan y acompañan.
Estos hábitos no son “curas”. Son formas de convivir mejor con un organismo que, a veces, no responde como esperamos.
Si quieres profundizar en cómo el hipotiroidismo puede afectar la vida cotidiana y cómo organizar tu ritmo sin culpa, te dejo también Hipotiroidismo y organización: vivir sin culpa 🦋.
Cierre: un nuevo año desde el cuerpo y la escucha 🙌🏽
Construyendo comunidad 🦋
Cierre: un nuevo año desde el cuerpo y la escucha 🙌🏽
Este primer día del año no viene con promesas mágicas ni con listas interminables. Viene con una pregunta suave:
¿Qué parte de tu cuerpo necesita que lo escuches hoy?
Y si esa pregunta te incomoda, perfecto. Porque escuchar el cuerpo no es cómodo. Es necesario.
Este 2026 no lo inaugures exigiéndote más. Iniciémoslo escuchando cómo estamos, respetando nuestros ritmos y creando una relación menos conflictiva con nuestro propio cuerpo.
Este 2026 no lo inaugures exigiéndote más. Iniciémoslo escuchando cómo estamos, respetando nuestros ritmos y creando una relación menos conflictiva con nuestro propio cuerpo.
Construyendo comunidad 🦋
Gracias por leer hasta aquí. Si este texto te acompañó, me encantaría leerte en comentarios:
¿Qué aprendizaje te ha dado tu cuerpo en los últimos meses?
Y si este post resonó contigo, te invito a seguirme en mis redes sociales y acompañarme en este camino de experiencia real, presencia consciente y cuidado amable 💜.
Saludos,
Rosario S. 🦋
Saludos,






Hola Rosario, buen inicio de año y gracias por contarnos esa parte tan íntima de ti. Te felicito y mi admiración por las decisiones tomadas por tu propio bienestar. Escucharé a mi cuerpo e intentaré darle el descanso necesario. Un fuerte abrazo y éxitos siempre. 🫂🙌🏼
ResponderEliminarGracias Carlos, no es fácil priorizarse en un mundo donde todo corre, pero sí podemos darnos momentos de escucha donde nuestro cuerpo se sienta comprendido y acompañado 💜✨
Eliminar